miércoles, 15 de agosto de 2007

Amores perros

Bienvenida a mi casa, creo que tu y yo nos vamos a llevar muy bien. Eres menuda y escurridiza, y esa piel tuya que es tan suave al tacto, facilitan las cosas. No habrá lucha de poderes, excepto las semanas que nos tomará entrenarte para que entiendas que no debes marcar tu territorio a diestra y sinientra. Todo tiene su lugar.
Estoy feliz de compartir mi espacio y mi tiempo contigo. Te antojas fiel compañera, y como a mi, te gusta estar sola, sin que nadie te moleste, pero también te agrada departir en momentos de agradable convivencia. Gracias por ser mi compañera, gracias por el cariño incondicional, por las fiestas que me haces cuando te demuestro que me importas, garcias por dejarte cuidar, por acompañarme, por ser mi compinche, por motivarme a levntarme más temprano para abrirte la puerta y salir a dar un paseo.
Gracias por no renegar, no hocicionear y no tomar mis cosas sin pedirlas, eso es lo más maravilloso de una compañerade departamento que es por demás conveniente. Prometo prodigarte todos los cuidados que necesites, pero sobre todo, no darte una vida de perros, sino una vida de diva, esa que lisonjeas de modo por demás convncente cuando me miras fijamente con esa mirada de"yo no fui" que derrite a cualquiera. Eres toda una drama queen, vestida de negro y con mitones.
Ah!, por cierto, adoro tus besos de lengua...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hermosa, soberbia ¡Que ojos! ¡Que piel! ¡Que mirada! ¡Que bonita esta Lola chingao!
jajaja
Atte.
La orgullosa tía madrina